Llevo veinte años delante de un aula, y casi siempre me encuentro con personas que saben de la vida bastante más que yo. Gente que viene de otros oficios, otras edades y otras rutas — mecánicos, administrativas, jóvenes recién titulados, trabajadores que quieren reciclarse. Cada uno con su historia.
A todos los trato igual: con respeto y con la seriedad que merece cualquier adulto que decide volver a una clase.
No te voy a decir que este curso te cambiará la vida. Eso depende de muchas cosas que no están solo en tus manos: tu contexto, el mercado, la suerte. Lo que sí puedo contarte es lo que he visto curso tras curso: gente que entró sin saber qué era una variable y salió haciendo proyectos que enseña con orgullo en una entrevista. Los que lo consiguieron tenían algo en común — vinieron a clase, preguntaron sin miedo y volvieron al día siguiente. Eso sí depende de cada uno.
Si lo que buscas es aprender un oficio nuevo con alguien que te acompañe paso a paso, nos vemos en el siguiente curso.